Ruta Carrera Olesa-Can Llimona-PuigVentós lado duro-2 cadenas-Olesa...
Paradasninguna...
Valientes guerrerosMosquito...
Salida al atardecer con algo de sol, pero que de regreso se había escondido. Hacía tiempo que no hacía esta dura carrera. Así que la he hecho intentando llegar lo más entero posible. Al final, buenas sensaciones y un tiempo discreto.
Ruta Olesa-Río-Abrera-a toda mecha V1-Beguda Alta-Hostales de Pierola-El Tubo-Collbató-Vinyavella-cementerio Esparraguera-Olesa...
Paradaspara replegarnos, almorzar y despedirnos...
Valientes guerrerosVicente, Adrián Plato Grande y Mosquito...
Salida tempranera por los compromisos varios de parte de la tropa. A las 07:00h ya estábamos encaminados para realizar la típica salida del Tubo. Adrián, invitado de excepción, no la conocía. Vicente y su flamante nuevo corcel cada día están más compenetrados. Los tiempos que se marcan cada vez son más cercanos a su mejor momento de forma, y entonces, todos a temblar. Cuando Vicente agarra el llano o el descenso, no tiene límite, sus piernas lo dominan y lo alejan del resto. Adrián, que siempre dice que no entrena, está como siempre, más fuerte que el vinagre. Aunque ahora sobresale un poco por encima de ellos Mosquito, esto es cuestión de días. El Rey sabe que antes que tarde las espadas le apuntarán al gaznate y le harán sudar sangre. Mosquito teme a ese día, pero está muy próximo. Temperatura increíble, ni un rayo de sol nos calentó en toda la salida. Mosquito estrenó gafas con buena nota. De regreso, una gran vívora del Amazonas nos atacó, pero pudimos zafrnos en el último momento y salvar nuestras preciadas vidas. Regreso a casa a las 11:00h, hora magnífica.
Vicente pensativo, recordando aquellos días en que nos daba pal pelo. Mientras Adri se lo mira con cara de: -Pues no te queda na que sufrir...
En el Celler de l´Esteve, la posadera octogenaria nos trató con enorme dulcura...
Mientras dábamos rienda suelta a nuestras mandíbulas...
Y como es costumbre entre los espartanos, regamos los gaznates con sus mejores elixires...
Mientras Vicente seguía pensativo en sus settings...
La culebra amazónica que quiso comernos, parte 1...
La culebra amazónica que quiso comernos, parte 2...