DATOS TÉCNICOS SALIDA
Salida de 28,47Km
Tiempo Real pedaleando 1h 47min 41seg
Tiempo Total salida 1h 50min 58seg
Velocidad Media 15,90Km/h
Velocidad Máxima 36,20Km/h
FC Media (Mosquito) 111ppm
FC Máxima (Mosquito) 150ppm
FC Zona 1 (103-123ppm) 33%
FC Zona 2 (124-143 ppm) 31%
FC Zona 3 (144-164 ppm) 0%
FC Zona 4 (165-184 ppm) 0%
FC Zona 5 (> 185 ppm) 0%
Calorías (Mosquito) 484Kcal
Desnivel Positivo Acumulado 505m
Temperatura Media 8,5ºC
IBP 31 BYC
Ruta Olesa-Esparraguera-Camí veinal-Collbató-Can Jorba-Vinyanova-Collbató-camí veinal-Esparraguera-Olesa...
Paradas Para esperar a que los jabalís se apartaran...
Valientes guerreros Mosquito...
Un día atípico de viernes salgo a patrullar.
Algo casi insólito en mí.
Pero era esto o perder un día de entreno, dado que esta semana estuvo llena de eventos diversos que modificaron la agenda real.
Además Vicente no contaba con su jamelgo, que sigue en el hospital Track-Bike de Esparta curándose del pedalier.
Así que me armo de valor y me lanzo al ruedo.
Lo triste, que de nuevo el freno trasero me hizo pufff.
Nada más cogerla ya me di cuenta que estaba sin líquido pues la maneta bajaba casi a tope.
Y sí, sólo unos kilómetros más adelante la maneta ya no me servía de nada.
Dentro de lo malo es que la primera parte de la ruta subía sin parar, aunque sin buscar desniveles astronómicos.
La
parte peor, que como ya me pasó un mes o dos atrás, todo el retorno lo
hice sólo con el freno delantero, y por tanto con mucho cuidado, con
poca velocidad y muy atento a todo.
Otro tema que me jorobó algo fue el frio que pasé.
Y es que uno se anima y se pone prendas un pelín menos gordas, pero no.
La cagué porque en cuanto el sol se ocultó, el frío empezó a apoderarse de mi ser y me hizo pasar algún mal rato bajando.
Pero sin duda, la gran anécdota de la salida fueron los jabalís de Collbató.
No era uno.
No eran dos. No eran 3.
Eran unos 15 bichos que estaban en una charca de barro retozando como lo que son.
Y cuando llegué a esa zona y vi semejante orda, decidí pararme para ver que hacían.
Eran 3 adultos y 12 rallones enanos.
La
madre en cuanto me paré no me apartó la mirada ni un segundo y de forma
muy discreta y muy poco a poco, sacó a los 12 rallones del camino
adentrándose en el bosque.
Los otros 2 desgraciados seguían retozando en el charco pasando de mí como de comer mierda.
Al
poco uno de ellos debió darse cuenta de mi presencia y de que faltaba
casi toda la familia y poco a poco se marchó por el mismo camino que el
resto.
Pero el desgraciado del último, ese cerdo, pasó de mí vilmente y siguió retozando en el barrizal.
No
sé si es que era tonto, ciego, sordo o un puñetero cerdo, pero el caso
es que yo le importaba menos que un donut a un entrendor de fitness.
Así que tuve que pasar finalmente por su vera mientras éste me seguía ignorando vilmente.
Y así es como muchos, muchos, muchos meses después de que viese jabalís, hoy me volví a topar con ellos.

1 comentario:
Jabalís por doquier.
Publicar un comentario